De una inquietud a un proyecto concreto
Vértice nació en 2019 a partir de una conversación entre colegas en San Ángel. Dos de ellos trabajaban en recursos humanos y habían notado algo que no aparece en ningún informe: muchos colaboradores llegaban al fin del mes sin entender bien cómo funcionaba su recibo de nómina. No porque fueran descuidados, sino porque nadie les había explicado de forma sencilla.
De ahí surgió la pregunta que sigue guiando todo lo que hacemos: ¿qué pasaría si las empresas ofrecieran a sus equipos la misma formación que dan en idiomas o en herramientas digitales, pero aplicada al dinero cotidiano?
Lo que empezó como sesiones informales en salas de juntas de Ciudad de México se convirtió en un programa estructurado. Hoy trabajamos con organizaciones de distintos tamaños, siempre con la misma filosofía: sin prisa, sin jerga innecesaria y sin vender nada que no sea conocimiento.
Misión
Acercar a los colaboradores de organizaciones mexicanas los conceptos básicos de finanzas personales de forma accesible, sin compromiso y sin contenido regulado.
Visión
Que la educación financiera sea una prestación laboral tan común como el seguro médico o la capacitación técnica, presente en empresas de todos los sectores en México.
Valores
Claridad, respeto por el ritmo de cada persona, honestidad sobre lo que podemos y no podemos ofrecer, y un compromiso constante con el formato educativo — no con la venta de productos.
Las personas detrás de Vértice
Combinamos experiencia en formación de adultos, comunicación organizacional y gestión de recursos humanos. Nadie en el equipo vende ni asesora — solo enseña.
Lucía Ramírez
Directora de Programas
Experta en formación de adultos con experiencia en diseño de contenidos educativos para el entorno corporativo mexicano. Coordina todos los programas y cuida la coherencia pedagógica.
Jorge Villanueva
Facilitador Principal
Con formación en comunicación y años trabajando en recursos humanos, Jorge diseña y conduce las sesiones con un estilo cercano que hace que los temas de dinero dejen de sentirse intimidantes.
Alejandra Morales
Coordinadora de Clientes
Es el primer punto de contacto para las empresas interesadas. Se encarga de entender las necesidades de cada organización y proponer el programa más adecuado sin ninguna presión.
Estándares que guían cada programa
Solo contenido educativo general
Ninguno de nuestros programas contiene asesoría de inversiones, recomendaciones de productos financieros ni orientación regulada. Somos educadores, no asesores.
Metodología de educación para adultos
Los contenidos se diseñan siguiendo principios de andragogía: aprendizaje orientado a la aplicación inmediata, respeto por la experiencia previa y ritmo adecuado al grupo.
Privacidad de los participantes
No solicitamos información financiera personal a los colaboradores. Las sesiones son espacios seguros donde nadie necesita revelar su situación económica para participar.
Contexto mexicano verificado
Todos los ejemplos, cifras de referencia y sistemas mencionados (IMSS, INFONAVIT, SAT) corresponden al marco legal y financiero vigente en México.
Materiales revisados periódicamente
Las hojas de trabajo, guías y materiales de apoyo se revisan y actualizan cada seis meses para mantener la relevancia de los contenidos y las referencias.
Transparencia con las empresas
Antes de iniciar cualquier programa explicamos con claridad qué incluye, qué no incluye y cómo se desarrollará cada sesión. Sin sorpresas, sin condiciones ocultas.
Por qué la formación financiera en el trabajo tiene sentido
En México, la educación financiera formal rara vez llega a los trabajadores durante su trayectoria escolar. La mayoría de las personas aprende sobre presupuesto, ahorro y crédito por ensayo y error — o no aprende del todo. Las empresas tienen una posición única para cambiar eso sin salirse de su rol.
Ofrecer formación financiera como prestación educativa no implica manejar fondos ni dar asesoría regulada. Implica proporcionar a los colaboradores los conceptos y herramientas que les permitan tomar sus propias decisiones con más criterio. Es el mismo principio que aplica a los talleres de Excel, los cursos de idiomas o las capacitaciones en comunicación efectiva.
Desde Vértice trabajamos exclusivamente en ese espacio: el de la educación general. No vendemos productos financieros, no gestionamos fondos ni emitimos recomendaciones de compra. Nuestra única función es facilitar el aprendizaje, y eso es lo que hacemos bien.
Cada empresa que trabaja con nosotros obtiene un programa adaptado a su industria, su tamaño y el perfil de sus colaboradores. Los temas varían según el nivel del grupo, pero el enfoque siempre es el mismo: útil, claro y sin presión.
¿Le interesa saber más sobre cómo trabajamos?
Podemos contarle cómo se desarrollan las sesiones, qué incluye cada programa y cómo se adapta al contexto de su organización.
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